Tras visitar al Papa, Cristina viaja a Portugal para la Cumbre Iberoamericana
Luego de visitar el Vaticano, donde junto a su par chilena, Michelle Bachelet, y el Papa Benedicto XVI, conmemoraron el 25º aniversario del acuerdo por el canal de Beagle, la presidente Cristina Kirchner partirá este domingo desde Roma a Lisboa, para participar de la XIX Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de Gobierno, que se celebrará en Estoril, Portugal.
Cristina arribará al mediodía del lunes y a las 14.15 (hora argentina) iniciará su actividad al encabezar una cumbre empresarial. Luego, sin horario confirmado, se dirigirá a la Torre de Belén, en Lisboa, donde se inaugurará oficialmente la Cumbre Iberoamericana. Por la noche tendrá una cena con el presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, y los mandatarios presentes.

La ciudad de Estoril, recibirá a los jefes de Estado y de Gobierno y las comitivas de los 20 países de América Latina, junto con España y Portugal, que integran la Cumbre Iberoamericana, cuyo cierre estará a cargo de la presidente argentina, ya que el próximo año este mismo encuentro tendrá lugar en la ciudad de Mar del Plata, en conmemoración por el Bicentenario.
En tanto, durante el encuentro de este sábado por el 25º aniversario de la firma del tratado de Paz y Amistad entre Argentina y Chile, tras el conflicto por el canal de Beagle, Cristina aprovechó la ocasión para agradecer a la Iglesia por su intervención y recordó que “haber evitado una guerra fue un logro del Papa Juan Pablo II y el cardenal Antonio Samoré”.
En la casina Pío IV del Vaticano, la Presidente resaltó que de haber existido el enfrentamiento bélico con Chile “hubiese sido una tragedia irreparable”, una guerra que “hubiera signado por décadas” el futuro de ambos países, y “sino, veamos las situaciones que todavía persisten en la región”.
Por su parte, el Papa Benedicto XVI no sólo refirió sobre el Tratado como una “solución digna, razonable y ecuánime” sino que dijo estar “unido por sentimientos de afecto a las naciones en sintonía con su incansable labor como mensajero de las paz”. En relación a la reunión, aseguró que “es una oportuna y feliz conmemoración de aquellas negociaciones que evitaron el conflicto armado que estaba a punto de enfrentar a dos pueblos hermanos”.
Minutos antes, Cristina y el Sumo Pontifice se reunieron en la antesala de la biblioteca privada, mientras que su par chilena Michelle Bachelet mantuvo un encuentro en la sala Dell`Angolo con el cardenal secretario de Estado, Narciso Bertone. Luego, todos se reunieron.
La comitiva presidencial argentina estaba compuesta por el canciller Jorge Taiana; el titular de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti; el secretario General de la CGT, Hugo Moyano; el gobernadores de Santa Cruz, Daniel Peralta y la gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos.
PASEANDO POR ROMA. Cristina Fernández de Kirchner recorrió las pintorescas calles de la comunidad religiosa San Egidio y en un breve contacto con la prensa aseguró que “tratar de involucrar a figuras de la importancia de Su Santidad y utilizarlas políticamente no me parece adecuado por parte de nadie”, en alusión a las polémicas declaraciones del Papa, quien en agosto había expresado que la pobreza en Argentina era “escandalosa”.
En este sentido, la mandataria recordó que en su momento “había quedado claro”, que aquella manifestación de Benedicto XVI había sido pronunciada tiempo atrás y que “son las frases que siempre dice Su Santidad respecto a la pobreza en la Argentina, en Rusia, en Estados Unidos o en cualquier parte del mundo donde se hace la colecta” de Cáritas. Intentar ubicarlo y contextualizarlo con referencia al gobierno, me parece una inexactitud cronológica e institucional”, añadió.
Luego del paseo por San Egidio, Cristina se reunió durante casi una hora con monseñor Mateo Zuppi. También conversó en encuentros separados con el cardenal Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, y con el arzobispo de Rosario, José María Arancedo, primo del ex presidente Raúl Alfonsín, bajo cuya administración se firmó el acuerdo de Paz con Chile.
Además, rechazó que haya rispideces con el Episcopado argentino, que en los primeros días de noviembre publicó un documento conmemorativo por los 25 años de la firma del Tratado en el que expresó que las políticas que han de adoptar las autoridades a fin de cohesionar y pacificar al pueblo argentino. “No me paree que deba ser una exégeta de las palabras del Episcopado”, dijo Fernández de Kirchner y añadió: “fue un documento que tuvo que ver con recordar lo que fue la diplomacia vaticana yo leo los documentos tal cual han sido expresados y creo puntualmente que (los obispos) se refirieron a lo que vamos a conmemorar”.



