Revés para Zelaya en el Congreso
Los líderes del Congreso de Honduras decidieron ayer pedir la opinión de la Corte Suprema antes de votar la posibilidad de restituir al depuesto presidente Manuel Zelaya, dilatando la convocatoria a una sesión clave para debatir el futuro del líder.
La decisión podría hacer peligrar el acuerdo alcanzado la semana pasada entre negociadores de Zelaya y el gobierno de facto con la mediación de Washington para una solución de la crisis originada por el golpe de Estado del 28 de junio último. El punto central del pacto es que el Congreso vote sobre la vuelta al poder de Zelaya.

“Se acordó pedir opinión a la Corte, al Ministerio Público y a la Procuraduría General de la República”, dijo Antonio Rivera, subjefe de bancada del Partido Nacional. “Una vez que hayan los reportes de los tres órganos nos reuniremos”, añadió.
En realidad, el acuerdo contemplaba la posibilidad de que el Congreso pidiera la opinión no vinculante de la Corte Suprema, pero la directiva parlamentaria sumó a otros órganos del poder público. Por otro lado, tampoco dio plazos para la respuesta. La decisión enfureció a cientos de simpatizantes de Zelaya, que ayer tomaron las calles de Tegucigalpa gritando consignas contra los golpistas.
A eso se suma otro punto en contra de Zelaya: la Corte Suprema dictaminó en el pasado que el golpe de Estado que lo derrocó fue legal, debido a que él habría violado la Constitución al querer forzar la reelección presidencial. Analistas creen que la Corte no cambiará su posición. Así, la salida podría dilatarse hasta las elecciones presidenciales del 29 de noviembre, vía que el gobierno de facto ha tomado como punto de lanza para dar por cerrada la crisis política.
El acuerdo también dispone la conformación esta semana de un Gobierno de Unidad nacional, plazo que estaría en duda con la decisión de los líderes parlamentarios. Por lo pronto, Zelaya ya ha advertido que, si para mañana jueves no es reinstaurado, dará por roto el pacto, lo que complicaría aún más la salida.



