Por presiones de Moreno, se fue el jefe de la Sigen
Carlos Pacios habría resistido presiones de Patota para aumentar los controles sobre Papel Prensa. Lo reemplaza Daniel Reposo.
Pese al silencio ya tradicional en las decisiones del kirchnerismo, Cristina Fernández avanzó en su guerra contra el grupo Clarín a pedirle la renuncia al jefe de la Sindicatura General de la Nación (Sigen), Carlos Alberto Pacios. Todo indica que la salida del funcionario es por haber resistido presiones del secretario de Comercio Guillermo Moreno para aumentar las auditorías sobre Papel Prensa.

En tanto este viernes la Casa Rosada designó como reemplazante en la Sigen a Daniel Gustavo Reposo, de acuerdo con el decreto 17962009 publicado en el Boletín oficial.
A la salida de Pacios se le sumaron, en las últimas 48 horas, las remociones de los síndicos del Estado en Papel Prensa, Carlos María Vidal y Alejandro Turri.
Papel Prensa es una sociedad conformada por Clarín (49%), La Nación (22,49%) y el Estado nacional (27,46%). Se trata, además, de la principal proveedora de papel para los diarios nacionales.
La semana pasada, también por presiones de Moreno, renunció Eduardo Hecker, titular de la Comisión Nacional de Valores. Según se supo, Hecker rechazó las exigencias de Moreno para obtener información de los balances de Papel Prensa.
Pacios había desembarcado en la Sigen en enero del 2009, cuando su antecesor, Julio Vitobello, se hizo cargo de la Oficina Anticorrupción.
Sin embargo, en el kirchnerismo califican a Pacios, como a Vitobello, como dos incondicionales del ex jefe del Gabinete Alberto Fernández y que quedaron en la administración luego de su renuncia.
El avance de Moreno sobre Papel Prensa había comenzado el pasado 14 de septiembre, cuando dos directores del Estado en la papelera denunciaron haber sido amedrentados. Carlos Collasso y Mauricio Mazzon escucharon de boca de Patota un plan de Gobierno para expropiar la empresa.
Según consta en una denuncia judicial, el funcionario K los amenazó para que no ventilaran las intenciones oficiales. “Afuera tengo a mis muchachos, expertos en partirle la columna y hacerle saltar los ojos al que hable”, habría advertido, según Collasso -representante del Estado en el Consejo de Vigilancia de la firma-, dijo ante escribano público y ante la Justicia, antes de renunciar.



