Cobos pidió cambios a la ley de medios y condenó el bloqueo a los diarios
Ante la asamblea de la SIP, advirtió que las normas deben pensarse “en beneficio de todos y no en perjuicio de algunos”; además, sostuvo que “hay hechos puntuales que no favorecen” a la libertad de prensa.
El vicepresidente Julio Cobos condenó los bloqueos a las plantas impresoras de LA NACION y Clarín y aseguró que la ley de medios “deberá ser perfeccionada”.

El vicepresidente formuló estas definiciones, una nueva muestra de su distancia con la Casa Rosada, ante la Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) reunida en Buenos Aires.
“Es un hecho lamentable que tiene que ser condenado”, dijo el vicepresidente sobre las protestas que la semana pasada protagonizaron trabajadores del sindicato de Camioneros que comanda Pablo Moyano. “Hay hechos puntuales que no favorecen” a la libertad de prensa, dijo Cobos poco antes de dar su discurso ante las autoridades de la SIP.
El mendocino destacó la función social que cumplen los medios de comunicación y pidió que los funcionarios mejoren el vínculo: “Tiene que haber relaciones institucionales. Más allá de las diferencias de postura hay que restablecer una relación lógica. Suena difícil pero no es imposible”, dijo. Y pidió a los medios trabajar “con la responsabilidad que se necesita”.
Luego, Cobos comenzó su discurso leyendo las disposiciones internacionales que protegen la libertad de expresión, como la Declaración Universal de Derechos Humanos, y recordó el artículo 14 de la Constitución Nacional que consagra el derecho a publicar ideas por la prensa sin censura previa. Enseguida, advirtió: “Lo enunciado en estos principios no significa un marco suficiente para evitar que este derecho sea limitado o vulnerado”.
Fue entonces cuando aludió a la ley de medios sancionada por el Congreso hace un mes. “Recientemente fue sancionada la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual en reemplazo de la antigua ley de radiodifusión. Es un paso adelante”, comenzó.
Fallas. Pero, a renglón seguido, advirtió: “No obstante, podriamos haber realizado una norma más enriquecida a través de un diálogo más profundo y sincero, de más tiempo de debate y de una mayor apertura a las sugerencias por tratarse de una ley tan importante”.
En este punto, se unió a la convicción de buena parte de la oposición de que la ley de medios debería ser revisada después del recambio legislativo. “Es un primer paso que deberá ser perfeccionado en tiempos venideros”, deslizó.
Fue entonces cuando lanzó la frase más fuerte. “El proceso de construcción de las normas, y de está en particular, por ser tan importante para la democracia, debe realizarse en beneficio de todos y no en perjuicio de algunos demostrando así que somos capaces de construir metas colectivas sin afectar derechos individuales o sectoriales” Sus palabras parecieron una alusión directa, aunque velada, a la disputa que el Gobierno mantiene con Clarín.
Hacia el final, el vicepresidente planteó que “una política de Estado en materia de comunicación” debe contemplar “una defensa irrestricta de la libertad de expresión, un mejor acceso a la información pública y criterios claros de distribución de la pauta oficial”. “Además debe garantizar a todos los medios, sin importar su área de cobertura y postura editorial, el acceso a los insumos materiales y tecnológicos y a una libre circulación de sus publicaciones”, completó en obvia referencia a los bloqueos de la semana pasada.
Antes de terminar, tambíén aludió de manera indirecta a la multiplicación de protestas sociales de los últimos días. “Necesitamos más respeto por lo público, por el derecho a trabajar y a transitar. Cortar rutas o impedir que se trabaje libremente no es el camino a seguir”, concluyó.
Ayer, el presidente de la SIP, Enrique Santos Calderón, había manifestado su enérgico repudio por los bloqueos.
“Es la agresión más grave contra los diarios en democracia. El tema nos preocupa, porque la pasividad del Gobierno frente a los hechos sugiere complicidad”, había dicho.



