Bloquean el reparto de diarios y revistas
Un empleado de una planta dijo que Camioneros impide la salida de vehículos y trabajadores. “Vivimos momentos de tensión”, denunció.
Luego del regalo de Cristina Kirchner para los vendedores de diarios y revistas por el Día del Canillita, el Sindicato de Camioneros volvió a bloquear este viernes la distribución de diarios y revistas, impidiendo el ingreso y la salida de los trabajadores del lugar.
Las plantas -desde donde se distribuyen ejemplares de los diarios Clarín y La Nación, entre otros- que se mantienen bloqueadas son las “Mariano Acosta” (en Luján 2312), “Pirincho” (en Santo Domingo 2276) y “Cristaldo Julio” y otros Sociedad de Hecho (en Humberto Primo 145).

Según denunció uno de los trabajadores -de la planta ubicada en Santa Domingo 2276, Barracas- Juan Carlos Udrizar, “estamos viviendo momentos de tensión porque no nos permiten salir” y “dejaron salir a uno pero lo comprometieron que tiene que volver para apoyarlos a ellos”.
“No podemos sacar ningún camión. Tenemos todas las revistas de ayer, suplementos de diarios de ayer. La mayoría no quiere afiliarse al gremio de Moyano”, señaló Udrizar en declaraciones al canal de noticias TN, propiedad del Grupo Clarín.
POR EL CONTROL. Esta semana el gremio que conduce Hugo Moyano ganó una de las pulseadas por el control de la distrución de diarios y revistas. Pasada la medianoche del miércoles, un grupo del sindicato ubicó camiones en Vélez Sársfield 1857, frente al principal centro de distribución de los diarios en la Capital Federal. El bloqueo se extendió por cerca de tres horas y demoró la aparición de los diarios en los kioscos hasta la media mañana. Los manifestantes sólo levantaron la medida una vez que una de las cooperativas firmó el traspaso de los camioneros.
Con esta embestida , la alianza entre Moyano y Néstor Kirchner dio un paso más en su batalla contra el Grupo Clarín. El ex presidente ayudó al líder de la CGT para que se ganara la representación de una parte de los distribuidores de diarios y revistas.
Sin embargo, la medida de fuerza generó rechazos de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) y de varios sectores políticos, entre ellos la conducción de la UCR, el macrismo y hasta del senador oficialista Guillermo Jenefes.
EL DECRETO DE CRISTINA. En un nuevo golpe contra las grandes editoriales, Cristina volvió a regular por decreto el mercado de la prensa otorgándoles “prioridad” a los kioscos frente a los canales de venta alternativos que fueron habilitados en 1999.
Con esta decisión, Cristina Fernández atendió a un reclamo que hacía la Federación de Vendedores de Diarios y Revistas desde que Carlos Menem alteró las reglas de juego que había impuesto Juan Domingo Perón más de seis décadas atrás. Seis años se tomó el kirchnerismo para acceder al pedido, en una medida que no puede entenderse fuera del contexto de la guerra contra los medios y, en especial, contra el Grupo Clarín, padre de las reglas de juego que dominan el mercado.



