Aníbal F. desacató a la Justicia para llevar orden y paz a los aeronavegantes
Justificó su decisión de impedir el allanamiento en Aeronavegantes por la existencia de dos fallos contrapuestos y dijo que, al sopesar la situación, actuó como pacificador ante un potencial caos. Enfrentamiento con la Corte.
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, se metió de lleno este jueves en el conflicto del gremio de los Aeronavegantes, donde aseguró que no acató el fallo que ordenaba el uso de la fuerza pública para “evitar heridos” y porque “habían dos fallos contradictorios”.

“Teníamos dos sentencias en la mano. La medida era de cumplimiento imposible, por esta razón decidimos que no podíamos intervenir”, explicó el funcionario en conferencia de prensa desde el Salón Sur de la Casa de Gobierno.
Advirtió que de haberlo hecho “se habría generado un conflicto con muchos heridos o hasta muertos” y se quejó porque “muchos medios, algunos tendenciosamente” lo criticaron, entre ellos, “el monopolio Clarín, que con su señal TN anteayer pasó el tema 23 veces, y ayer 24″.
“No podíamos intervenir hasta no tener en claro cual es la decisión que teníamos que tomar. La culpa no es nuestra, sino de no haberlo cumplido en tiempo y forma en resolver el conflicto. Las dos cosas fueron apeladas por el ministro de Trabajo”, recordó Fernández y aseguró que “no hay una vocación de interpretar la constitución”.
El funcionario consideró las críticas como un ataque a su persona. “Me da mucha bronca escuchar mentiras. La vocación nuestra es de cumplir con lo que tenemos que hacer. Yo cumplí con la constitución e hice cumplirla”, remarcó y entendió los cuestionamientos como una “agresión personal al jefe de ministros”.
Sin embargo, no recogió el guante de los ministros de la Corte Suprema, Carlos Fayt y Carmen Argibay, quienes habían advertido sobre las consecuencias de no obedecer órdenes judiciales. Al contrario, Fernández “destacó” las declaraciones de Fayt, de quien dijo fueron “sumamente acertadas”, así como las de Argibay, que, según aclaró, “en ningún momento me mencionan”.
“Nadie puede negar que las sentencias se hacen para cumplirse”, admitió el funcionario, pero advirtió que “lo que no podemos hacer es magia”.



